“Conversemos sobre los desafíos de emprender” fue el nombre del conversatorio virtual que tuvo como protagonista a Eduardo Miranda, graduado del MBA USACH y fundador de Fagia Food, emprendimiento que desarrolla productos destinados a personas con disfagia, condición que dificulta la deglución de alimentos y líquidos.
Durante el encuentro, Eduardo presentó los orígenes de Fagia Food y relató cómo, junto a su esposa y cofundadora, Grace, decidieron transformar una necesidad identificada a partir de su experiencia clínica en una oportunidad de innovación. Uno de los productos desarrollados por la empresa consiste en unas burbujas que permiten a personas con disfagia experimentar distintos sabores sin el riesgo asociado a la ingesta de líquidos o alimentos.
La propuesta busca, además, entregar una alternativa de producción nacional frente a productos importados. Según explicó Eduardo, mientras una porción de la alternativa importada puede alcanzar los $2.000, Fagia Food logró reducir ese costo a aproximadamente $500, facilitando el acceso a este tipo de soluciones.
De la estabilidad laboral al desafío de emprender
Uno de los momentos centrales del conversatorio fue el relato de Eduardo sobre la decisión de dejar un trabajo estable para dedicarse al emprendimiento. El nacimiento de su hijo y las limitaciones de tiempo que enfrentaba mientras trabajaba en Capredena hicieron cada vez más difícil compatibilizar su empleo con el desarrollo de sus proyectos.
Junto a su esposa, ambos tomaron la decisión de renunciar a sus empleos y asumir el desafío empresarial, pese a tener dos hijos y responsabilidades familiares.
“Emprender significó asumir riesgos y aprender rápidamente”, fue uno de los principales aprendizajes compartidos durante la conversación. Eduardo explicó que, al comenzar, debieron adquirir conocimientos en ámbitos muy diversos, desde aspectos clínicos y producción hasta logística, ventas y gestión comercial.
La experiencia también los llevó a enfrentarse a situaciones inesperadas. Durante el conversatorio, el emprendedor relató un error contable que derivó en una importante pérdida económica y que los obligó a tomar decisiones rápidas, priorizando la continuidad del negocio por sobre la posibilidad de dedicar tiempo y recursos a recuperar lo perdido.
Escuchar al mercado y priorizar el flujo de caja
Otro de los temas abordados fue la importancia de conocer al mercado y adaptar las decisiones empresariales a sus necesidades reales.
Eduardo explicó que, de los tres productos desarrollados por Fagia Food, dos han respondido de manera positiva a las expectativas del mercado. También relató cómo en una oportunidad decidieron retrasar el lanzamiento de un producto para mejorar su calidad, decisión que finalmente permitió ofrecer una solución mejor valorada por los clientes.
Para el emprendedor, la experiencia demuestra que innovar no significa solamente desarrollar nuevos productos, sino también tener la capacidad de escuchar, probar, corregir y esperar cuando las condiciones del mercado todavía no son las adecuadas.
En este sentido, destacó la importancia de mantener un equilibrio entre rigurosidad y flexibilidad, además de priorizar el flujo de caja, especialmente durante las primeras etapas de una empresa.
Fagia Food también ha buscado posicionarse como una alternativa local en un mercado especializado. Eduardo señaló que actualmente la empresa es el único fabricante nacional de productos para personas con disfagia, lo que permite disminuir la dependencia de productos importados y enfrentar de mejor manera eventuales dificultades de abastecimiento.
Innovación con foco en las personas
Durante el conversatorio, los/as asistentes también pudieron conocer más sobre las características de los productos desarrollados por Fagia Food. Eduardo explicó que los espesantes utilizados en sus soluciones están diseñados para no modificar significativamente el sabor ni el color de los líquidos, una característica relevante para favorecer su aceptación por parte de los pacientes.
Las preguntas de los participantes permitieron profundizar, además, en aspectos relacionados con la confianza, el trabajo en equipo y la comunicación con clientes en un mercado donde todavía existe un bajo nivel de conocimiento sobre la disfagia.
Para Eduardo, confiar en las propias capacidades y en los socios con quienes se emprende constituye un elemento fundamental para enfrentar la incertidumbre. A ello se suma la necesidad de priorizar constantemente, especialmente cuando los recursos disponibles —como tiempo y dinero— son limitados.
Emprender también implica tomar decisiones en familia
La dimensión personal del emprendimiento también estuvo presente en la conversación. Los participantes reflexionaron sobre las dificultades de compatibilizar un proyecto empresarial con las responsabilidades familiares y sobre las decisiones que deben tomarse antes de dar el salto desde un empleo estable hacia un negocio propio.
Frente a esta inquietud, Eduardo recomendó conversar y establecer un plan familiar antes de tomar decisiones de alto impacto, definiendo indicadores que permitan evaluar si el camino escogido está funcionando.
Asimismo, destacó la importancia de desarrollar prototipos, conocer profundamente al mercado y entender que no todas las ideas tienen necesariamente un mercado preparado para recibirlas de inmediato. En algunos casos, señaló, la innovación requiere paciencia y la capacidad de esperar el momento adecuado.
Una experiencia que conecta con la comunidad MBA
El conversatorio permitió a los/as asistentes conocer de primera fuente las distintas etapas y dificultades que implica emprender, desde la identificación de una necesidad y el desarrollo de un producto hasta la gestión comercial, las compras públicas, la logística y la toma de decisiones bajo presión.
La actividad también reforzó uno de los propósitos de la vinculación con egresados del MBA USACH: generar espacios de encuentro donde la experiencia profesional y empresarial de quienes han pasado por el programa pueda transformarse en aprendizaje para las nuevas generaciones.
Al finalizar el encuentro, los participantes destacaron el carácter cercano y práctico de la conversación, especialmente por la posibilidad de conocer no solo los logros de un emprendimiento, sino también los errores, dificultades y decisiones que forman parte del camino empresarial.
Desde el MBA USACH agradecieron a Eduardo Miranda por compartir abiertamente su experiencia y contribuir, desde su trayectoria como graduado y emprendedor, a fortalecer una comunidad que busca generar espacios de aprendizaje, conexión y desarrollo profesional.
Revisar el conversatorio completo aquí.
Fuente: Vinculación con el Medio MBA USACH





