“El mensaje que quiero dejar es que siempre se puede, con ganas y con trabajo, las cosas no llegan gratis, las cosas gratis no existen”: Cecilia Martínez, profesora MBA USACH

Cecilia Martínez Pérez, secretaria de la mesa del Directorio del Club Deportivo de la Universidad Católica, profesora del Magíster en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de Santiago de Chile; Ingeniera Comercial, Magíster en Marketing y Coach Ontológico de Newfield. Nos habla en esta entrevista sobre su larga carrera profesional, donde ha tenido que pasar momentos complejos que al final la han llevado a tener éxito laboral. Un éxito que en sus propias palabras tiene que ver con la actitud con la que miramos la vida y la importancia de reconocer que para cumplir los sueños personales hay que trabajar duro, disfrutar el camino hacia la meta, ser positivo y no pensar que a través de la queja y el reclamo se puede llegar a ser exitoso.

¿Qué funciones cumples en el Directorio de la Universidad Católica?

Yo hoy en día soy directora, pero además soy secretaria de la mesa del Directorio. ¿Qué quiere decir esto? Que dentro de las máximas autoridades está: el presidente, el vicepresidente, la tesorera y yo. Además, hoy por ser secretaria soy la que trabaja directamente con el presidente, entonces permanentemente, todos los días cumplimos funciones dentro de la institución, pero además para vincularnos con otro tipo de entidades; por darte un ejemplo, hace dos semanas tuvimos la oportunidad de recibir al Ministro del Deporte en nuestro club, a la semana siguiente a Ximena Restrepo que es una de las encargadas de Santiago 2023. Hacemos todo el trabajo que tiene que ver con relacionar al club deportivo con otras entidades dentro del medio y también con empresas, con universidades, con cualquier tipo de institución que requiera generar vínculo.

Más que un trabajo con funciones específicas, en este caso nuestra función y nuestra labor es mucho más amplia y tiene que ver con engrandecer el trabajo que se hace en un club tan importante como el Club Deportivo Universidad Católica.

Hacía fuera y hacía adentro marcamos las directrices de lo que queremos que se haga, la verdad es que el deporte como la salud e incluso la educación también cabe dentro de esto, tiene un componente social muy grande por lo tanto siempre faltan recursos. Son un tipo de instituciones donde tú no tienes asegurado flujos fijos y que lo que te pagan los deportistas no alcanza para cubrir todo. Entonces, tenemos que estar permanentemente desarrollando estrategias con mirada de mediano y largo plazo para poder asegurar la subsistencia del club. Y además estamos hoy en día empeñados en el concepto de sustentabilidad y sostenibilidad a largo plazo.

Llevamos tres años con una empresa asociada a nosotros que nos apoya en hacer todas nuestras actividades con cero residuos; entonces, estamos además subiéndonos al carro de la sustentabilidad y también al carro de la innovación a través de planes de desarrollo deportivo que son tremendamente importantes y eso lo decide el directorio

¿Qué importancia tiene el trabajo en equipo en lo que haces?

Ningún tipo de trabajo lo puedes hacer solo, salvo los investigadores que se dedican a algo específico y apuntan a un micro nicho, el resto de los seres humanos somos seres gregarios y necesitamos trabajar en equipo. Si yo tengo un talento lo complemento con el tuyo y podemos hacer sinergia para sacar el mejor provecho a todo el talento del equipo. Creo que una de las cosas que ha marcado a este directorio, al que yo pertenezco, es que hemos tratado de incluir primero a todos los directores en distintas funciones y además a la línea, o sea a toda la administración y sumar también a los deportistas, entrenadores y padres de los deportistas. Por lo tanto, tenemos que trabajar en equipo desde todos los puntos de vista y eso no está exento de conflicto porque somos personas con personalidades distintas y donde los egos son tremendos, entonces lograr que trabajen en equipo y que dejen los egos un poquito al lado no es tarea fácil, pero se logra.

Estas son áreas de desarrollo humano donde el liderazgo es la clave, si tú tienes un jefe y no un líder la cosa no anda ¿por qué? Porque esto se hace por convicción, porque tú crees en lo que está haciendo el otro. Por ejemplo, si tú te dedicaras a practicar básquetbol, tú tienes que creerle a tu entrenador, porque además tú pagas por entrenar, entonces tiene que generarse confianza y a su vez este entrenador tiene que creer que su jefe está haciendo las cosas bien y le está entregando todas las herramientas para que él pueda trabajar tranquilo.

No sirve que sea un jefe que dé órdenes y que el resto tenga que acatar, porque si no le creen no lo van a hacer. Y esto no se trata de fabricar galletas, que al final alguien las va aprobar y va a decir oye, las galletas no quedaron como esperábamos o si quedaron como queríamos; aquí trabajamos con personas, entonces los liderazgos tienen mucha importancia, tal vez más que en otro tipo de industria.

Trabajo en equipo y liderazgo la clave del éxito. Si no funcionan los dos, a lo más te vas a poder mantener, pero con una perspectiva de caída libre importante.

Me gustaría saber un poco más de tu carrera profesional, por favor cuéntame ¿dónde comenzaste y cómo llegaste a lo que estás haciendo hoy en día?

La verdad es que el deporte ha sido parte de mi vida desde que estaba en el colegio, desde que los profesores del colegio me veían como buena corredora (siempre he sido corredora, ha sido mi gran habilidad) me empezaron a invitar a torneos escolares, me empezó a ir bien y mis papás me apoyaron mucho. Después en la universidad, competí un poco interuniversitario y ahí dejé un poco de practicar por un tema de plata, tengo que reconocerlo. Yo tenía mucho apuro en sacar la carrera, y de hecho parte importante de la carrera trabajé y estudié porque familiarmente no teníamos la plata para poder financiar la universidad y además sobrevivir.

Por lo tanto, partí en el mundo de las imprentas y estando en eso tuve la oportunidad de ir a vivir fuera de Chile porque el que era mi marido en ese minuto, se fue a hacer un postgrado en UCLA, que fue una experiencia maravillosa. Yo no pude estudiar lamentablemente, fui a algunos cursos de finanzas como oyente, pero me toco trabar como mesera, fui ayudante del jardín donde estaba mi primer hijo.

La verdad es que mi trayectoria profesional es bien variada. Volviendo a Chile me integré al Banco Santander y tuve la tremenda fortuna de ingresar en un programa de talentos, donde ingresamos un grupo de seis profesionales, todos jóvenes, que teníamos poquita experiencia, pero teníamos algo de experiencia laboral y en el contexto de este programa de talentos, me permitieron estar en todas las áreas del banco. Fue maravilloso porque fue como hacer un postgrado y que me pagaban por hacerlo. Estuve varios años en el banco.

Luego, por un tema de horario me salió la oportunidad de irme a una calificadora de riesgo muy importante, asociada en Chile a Standar & Poor´s, la calificadora de riesgo más importante del mundo. Entonces por una ventaja muy grande, porque yo a esa altura ya tenía cuatro hijos y en el Santander entraba a trabajar a las 8:00 – 8:30 y me iba a las 9:00 de la noche. La vida que llevaba me hizo perder muchos años de la vida de mis hijos cuando eran pequeños. Entonces en la nueva empresa, me dieron la oportunidad de trabajar en un horario flexible donde podría salir a las 3 de la tarde, entonces eso me daba la oportunidad de ir a buscar al colegio a mis hijos. Esto fue un cambio radical de vida, fue maravilloso también y sigo siendo agradecida de esa tremenda oportunidad.

En esta calificadora de riesgo yo era Analista Seniors de Banco, sacrifiqué renta, pero por una calidad de vida extraordinaria. Estando en eso, como las cosas del mercado funcionan, una mutuaria donde yo había clasificado el primer bono securitizado en Chile (un instrumento financiero muy entretenido) me ofreció trabajo, y conocí muchas mutuales y me llegaron ofertas de trabajo y me tenté y me fui de Gerente Comercial a una. Con la buena o mala suerte que me tocó una crisis económica tremenda entre medio y al poco andar, de ser Gerente General más cinco gerentes de división y un gran equipo. Terminamos el Gerente General y yo echando al 80% de las personas que trabajan en la organización.

Fue una experiencia durísima, es más terrible despedir a las personas a que te despidan a ti. Sobre todo, cuando las personas con las que trabajas son excelentes profesionales y trabajadores. Fue una experiencia súper dura, pero yo creo que aprendí algo y en un minuto, estando en esto, me invitaron de una Cooperativa de Ahorro y Crédito a hacerme cargo de la Gerencia General y hablé con el que era mi jefe y le dije, la empresa no da para que me paguen esto, le dije te libero, me voy y no me tienes que pagar indemnización.

Me fui a la cooperativa y fue también una experiencia muy linda porque ahí cumplíamos una función social, conocí entonces el mundo de las entidades sin fines de lucro, pero también sin fines de pérdida. Encontré a la cooperativa literalmente quebrada y la verdad es que a los dos años ya teníamos números azules. Después de algunos años, se dio la coyuntura de que a mi ex marido le ofrecieron un cargo muy bueno en Venezuela, yo me quedé en Chile de Gerente General con cuatro hijos, y no nos fuimos a vivir allá por el tema de seguridad y la verdad es que en marzo de ese año me di cuenta que no podía seguir, que no era la mujer maravilla y que no podía hacerlo todo.

No podía renunciar a ser mamá, no podía renunciar a ser señora de y lo único que me quedaba era dejar mi cargo en la cooperativa y con mucha pena avisé que me iba. Avisé que me iba en el mes siguiente, esto fue en marzo y me terminé yendo en diciembre. Ya en esa época hacía deporte intensamente, ya estaba corriendo maratones y ya estaba en el directorio del triatlón. Entonces ahí se empiezan a mezclar estos mundos.

¿Cuáles piensas tu que son las habilidades que te han llevado a donde estás hoy?

Prime intuitivamente, después ya formalmente aprendí a escuchar y a observar qué pasa, siempre me molestan que soy bruja y no lo soy, solo que simplemente me fijo en la gente, me acerco a la gente, escucho lo que dicen y escucho con todo el cuerpo y le veo la corporalidad a los otros. Entonces, yo creo que eso me ha ayudado para ir sensibilizando cosas y a ir emparejando cosas que tienen que ver con esta inquietud social que tengo con mis habilidades.

Tengo competencias técnicas por supuesto que me las dio la Universidad de Santiago de Chile y que las agradezco muchísimo, además, creo que he desarrollado habilidades blandas y también habilidades locas que hoy en día son muy valoradas que tienen que ver con coordinar mi vida familiar, con la profesional y con el deporte; y creo que eso me ha ayudado mucho a estar hoy en día donde estoy.

Y soy una convencida de que tiene que ver con las ganas, con el apoyo del entorno (sola no lo puedes hacer, el trabajo en equipo en esto funciona siempre), pero también con esta mirada positiva, no desde la queja sino siempre verle el lado positivo a todo. Si te quejas todo el día no avanzas.

Se habla mucho de que la Universidad de Santiago de Chile genera movilidad social, sé que eres un ejemplo de eso, podrías por favor contarme un poco más ¿cómo tú eres ejemplo de esta movilidad social?

Como te comenté antes, yo trabajé y estudié porque yo vengo de una familia de clase media con mucho esfuerzo. Mi padre era un publicista, que en algún minuto quebró, quedamos literalmente en la calle, nosotros estuvimos viviendo con unos tíos. Yo tengo claro lo que son los altos y bajos de la vida desde todo punto de vista. Si bien hoy día las personas ven el éxito, pero detrás de ese éxito hay mucho esfuerzo y mucho trabajo y muchos fracasos a nivel familiar y a nivel personal.

No quedamos en la calle, pero mi papá siempre tuvo esa mirada positiva de que había que echar para adelante, vamos que se puede. Creo que la Universidad de Santiago de Chile te da eso. Cuando yo estudié, la universidad era mucho más diversa en los perfiles de los estudiantes, teníamos gente de todas las comunas de Santiago, que venían de todo tipo de colegio. Las primeras clases yo miraba a mis compañeros que venían de los Institutos y en mi caso particular llegaban muchos del Colegio Británico y hablaban inglés perfecto cosa que obviamente yo no hacía se manejaban perfecto con los ramos. Yo me tenía que esforzar mucho para aprobarlos y a ellos les iba regio, por lo menos los dos primeros años fue terrible y como yo muchos otros. Y se dio esta complicidad y amistad que iba más allá del segmento social del que uno venía, del colegio donde uno había estudiado.

Tenemos un grupo hasta el día de hoy donde los orígenes de todos son completamente distintos. Tengo amigas que vienen de clase baja profunda, que son tremendas profesionales y tengo amigos que eran hijos de diplomáticos o hijos de Gerentes Generales y hasta el día de hoy seguimos siendo amigos. Entonces soy una convencida de que la USACH es una universidad que genera una tremenda movilidad social y a través del ejemplo, de decirle a los alumnos hoy estoy acá, pero en el pasado estuve más abajo y en el futuro puedo estar más arriba.

Hoy día como académica de la USACH veo como alumnos de pregrado que conocí en primer año hoy día ya están ocupando buenos cargos en instituciones grandes y les pagan bien. Muchos alumnos/as reciben su primer sueldo que es más alto que la suma de los sueldos de su papá y de su mamá. Y esto que te estoy contando es movilidad social y eso lo da la Universidad de Santiago de Chile.

¿Qué mensaje quisieras dejarles a los estudiantes tanto de postgrado como de pregado?

La universidad te entrega herramientas y te da la posibilidad, el trabajo es de cada uno si usa o no las herramientas. Por lo tanto, el mensaje es, aprendan lo que más puedan, indaguen, hagan redes de contacto, pásenlo bien, disfruten el proceso. En vez de quejarse porque tienen que estudiar, en vez de reclamar por mucho trabajo, disfrútenlo si esa rentabilidad es para ellos no para el profesor. Si ellos aprenden a disfrutar el camino, van a llegar a los trabajos haciendo bien las cosas, con ganas y eso se nota y eso marca la diferencia en el éxito y en el fracaso laboral.

En igualdad de condiciones, cuando tú tienes a dos personas que hacen el mismo trabajo y uno que todos los días está con una sonrisa, que saluda a todo el mundo que tiene buena voluntad, versus otro que apenas habla y tienes que dejar a uno, vas a dejar al más simpático. Entonces, andar disfrutando la vida te da un plus, un plus para los demás y un plus para ti. Ese es el mensaje, aprovechen al máximo, rentabilicen esta tremenda inversión que es estudiar y háganlo desde la liviandad, desde la alegría, desde el disfrute; no desde la queja, el reclamo. Todo tiene su lado lindo y además que no hay mejor etapa en la vida que la de estudiante.

Sé que el deporte ha sido parte fundamental en tu vida y ya me has ido contando un poco, pero me gustaría saber ¿cómo te ha servido para alcanzar distintos objetivos de tu vida?

El deporte te entrega herramientas de vida y ¿qué hace el deporte? primero hace que se luzca tu talento si es que lo tienes, si no lo tienes te entrena para competir bien, te da disciplina, resiliencia, tolerancia al fracaso, mirada de largo plazo que son atributos que te sirven para la vida.

El deporte te hace competir con uno mismo y eso es muy rico. También el deporte genera movilidad social, hay estudios que demuestran que gente que viene de mundos vulnerables, que pertenece a equipos de deporte, que se relacionan con personas de otro segmento, profesionalmente después son personas mucho más exitosas. ¿Por qué? Porque se generan más redes de contacto, pero además redes de confianza. Si tú y yo competimos en el mismo equipo y tú y yo nos cuidamos la espalda; a lo mejor tu vienes de una familia con muchos recursos y yo vengo de una población marginal, pero en la cancha somos equipo y estamos las dos y el día de mañana cuando tú necesites a alguien que trabaje contigo y estoy yo que mejor que trabajar juntas. Y no vas a mirar mis orígenes, vas a mirar mis competencias. Entonces, el deporte también genera esa capacidad de reconocer a otro valioso por sus méritos, no por la condición social, no por su aspecto, no por donde estudió. El deporte te amplía la mirada y te hace valorar al ser humano por lo que es.

Como mujer has llegado muy lejos y me gustaría saber ¿Cómo has logrado sobre salir en un mundo laboral marcado por los hombres?

Debo reconocer que, en mis inicios para poderme meter en un mundo tan masculino, fui un hombre más. Bloqueé mis emociones, cosa que afortunadamente hoy en día no es necesario hacer. Pero te estoy hablando de 30 años atrás, donde el mercado era totalmente distinto a lo que es hoy en día y tenía que ser tan o más dura o más insensible en la cotidianidad que un hombre. Entonces me convertí en una persona que era pura cabeza y me pasó la cuenta, tuve enfermedades durante varios años por no dejar salir mis emociones.

Lo que sí he hecho es que a medida que he ido avanzando e ido incorporando mujeres. Cuando fui Gerente General yo llegué y tenía cinco gerentes de división que eran hombres, al segundo año tenía 3 y cuando me fui quedaron cuatro mujeres y un hombre. Y reconozco que discriminé positivamente a las mujeres para abrirnos espacio, porque en el fondo hay algo que se pierde.

Los hombres me encantan porque tienen su fraternidad súper arraigada, ellos se protegen, se cuidan, se apañan, se cuidan la espalda y las mujeres no, la sororidad hay que desarrollarla. Yo creo que una parte de mi éxito tiene que ver con eso. Hoy día, en mi mundo dirigencial yo impulso a que haya mujeres dirigentes, invito a mujeres, doy la pelea. Todavía el entorno lo resiste, todavía habito un espacio muy machista. Doy gracias al actual presidente del club que me tiene una confianza tremenda y me ve como un igual; pero porque él es un hombre casado que tiene cuatro hijas, entonces vive en un mundo muy femenino. Él me ha dado el espacio y yo se lo agradezco muchísimo, pero yo lo que hago es impulsar que más mujeres se integren. Cuando buscamos Gerente General, que tuvimos un proceso hace poco, costó que postularan mujeres, todavía falta que las mujeres se empoderen y yo creo que parte de mi trabajo es a través de mi trabajo como profesora y a través de mi trabajo como coach es ir empoderando a las mujeres, de manera de ir abriéndoles espacio.

Somos la mitad del planeta, un poquito más que la mitad, pero tenemos que empezar a empoderarnos y yo creo que esta mirada ha hecho que a mí me vaya tan bien y creo que también influyó que mi padre, al ser una persona más artista era mucho menos discriminador. Para él sus hijos mujeres y hombres eran iguales a diferencia de mi mamá que sigue siendo muy machista.

Hoy en día si uso las emociones, si cuento lo que siento, le hago caso a mi intuición y lo digo; pero claro, ya hice el camino más duro que era generar los espacios para poder tener opinión. Hubo un tiempo en que yo era la única presidenta de rama en el club y yo hablaba y nadie me ponía atención, entonces tuve que empezar a gritar y en un minuto tuve que ponerme un poco pesada. Todavía yo creo que estamos en una etapa en que algunas mujeres tenemos que hacer la tarea más sucia que es ir posicionándonos, pero las que vienen detrás tienen que agarra vuelito y empezar a meterse y permitir que otras mujeres también participen. La sororidad es importante, imitemos a los hombres en lo bueno, la fraternidad de los hombres tenemos que imitarla.

Algo más que quieras agregar.

El mensaje que quiero dejar es que siempre se puede, con ganas, con trabajo, las cosas no llegan gratis, las cosas gratis no existen. Entonces si le pones ganas, si te pones objetivos alcanzables; porque eso es lo otro, yo puedo soñar con ser la presidenta del Banco Mundial, pero tengo que ser realista, ¿tengo posibilidades de hacerlo? La verdad es que no, ¿me gustaría? Tal vez sí. Ponerse metas alcanzables e ir disfrutando el camino y cuando te pones metas y las vas logrando irse poniendo otras metas nuevas, pero en el fondo aceptando que te vas a equivocar, aceptando que de repente las cosas no van a salir como tú esperas y seguir dando la pelea ese es el mensaje. No importa el origen, no importa lo que te cueste, cada uno tiene sus propios demonios y sus propias bestias y hay que aprender a amigarse con ellas y echar para adelante.